viernes, 6 de noviembre de 2015

Deporte y Estudio: El tandem perfecto

Hace mucho, muchísimo, que no me siento a escribir un artículo. Y esta no va a ser la primera vez después de meses. 
Compromisos profesionales me obligaron a dejar de lado el periodismo deportivo y poco a poco mi tiempo libre lo he empezado a invertir en una nueva tarea: las oposiciones

Después de años compaginando estudios y trabajo, he decidido que hay que empezar a pensar en un cambio. El deporte es un sector muy inestable en el ámbito laboral y aunque muchos digan que no, el papel de la mujer sigue estando en un segundo plano. Así que, en parte por obligación, mi formación como gestora deportiva y en el terreno de comunicación y marketing tendrá que pasar a ser ese plan B que complete la estabilidad laboral que empiezo a buscar. 

La imagen de un opositor es la de pasarse horas y horas sentado frente a los apuntes, en mi caso, soy demasiado inquieta para conseguirlo, así que sigo trabajando los fines de semana en el mundo del deporte y haciendo escapadas varias para despejarme porque considero que el bienestar con uno mismo es el punto básico para avanzar en el estudio. 

¿Qué mejor manera de conseguirlo que buscando el equilibrio con el deporte? Está más que demostrado y explicado que realizar ejercicio físico es un hábito saludable, pero más aún cuando tu "trabajo diario" depende de tu cerebro. 

El reloj biológico de cada persona marca los ritmos: por la mañana o por la tarde, pero siempre es bueno sacar un rato para oxigenarse. 

Entre otros beneficios, están los siguientes: 

- Reduce el estrés y la ansiedad. Una forma de desconexión física y mental, que evita que el cuerpo y la mente generen un estado ansioso que se refleje en la saturación del típico "no doy para más". 

- Mejora el funcionamiento del cerebro. El aumento del flujo sanguíneo, la quema de glucosa, el control de la respiración, el cambio de ritmo cardíaco... todas estas tareas están controladas por otra parte del cerebro que también tiene que ser estimulada. Activa nuevas zonas cerebrales y no solo se limita a unas pocas. Cuanto más ejercitamos el cerebro (todas sus zonas) mejor funciona. 

- La condición física ayuda a la motivación. El hecho de encontrarse en mejor forma física ayuda a la motivación y por tanto mejora el estado de ánimo. Ser opositor es una tarea que aunque requiere ejercicio mental, no consume toda la ingesta calórica que acumulamos en un día. Quemar estas calorías a través de actividades físicas genera endorfinas que funcionan como neurotransmisores y mejora notablemente la capacidad para retener conocimientos. 

Ya por último dejo un enlace de un artículo con el que comparto totalmente las ideas.
Se trata de un estudio de la revista Acta Psychologica en el que asegura que realizar ejercicio físico durante veinte minutos al día mejora en un 10% la memoria episódica de los adultos. 

 http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-10-20/esto-es-lo-que-pasa-en-tu-cerebro-tras-hacer-20-minutos-de-ejercicio_237138/