sábado, 12 de julio de 2014

Los sustitutos para España

DXT, sábado 12 de julio 2014

Los sustitutos para España

Menos de veinticuatro horas para el trece de julio de dos mil catorce. Esa fecha que los brasileños tienen, desde hace meses, marcada con colores fosforitos en sus calendarios. Una final de Mundial que llevan ansiando años, no solo por lo que el partido en sí significa (una estrella más para la colección y cuatro años manteniendo el título de campeones del Mundo en su poder) sino porque esta vez, tocaba jugar en casa. Y digo tocaba porque, como todos sabemos, van a tener que conformarse y verlo desde casa. O en el mejor de los casos, desde la grada. Algo bueno tiene que tener que sea en su país. Si no puedes jugarlo, que menos que verlo en directo, porque sin duda no será un mal partido ni malos jugadores quienes lo jueguen: Alemania y Argentina. Ay, Brasil… ¿qué os ha pasado? No me voy a meter a valorar al “estilo Maradona” que se ha ganado odio a pulso con las declaraciones que ha ido haciendo a lo largo de estas semanas. Pero es lo que pasa cuando una selección se cree que tiene ganado el título antes de empezar el Mundial… Y sinceramente, yo lo pensaba. Creí en la compra de partidos, en los desastres futbolísticos y en el amaño que podría tener Brasil para asegurarse la plaza en el campeonato que organizaba la FIFA en su país. Me equivoqué, por suerte.

Llegó la elegancia alemana y se llevó por delante toda la parafernalia de la canarinha. Una cantidad interminable de cuentos y de teatrillos para disimular las carencias que estaban exponiendo con un fútbol de baja calidad. La selección alemana disfrutó del desorden técnico y estructural de Brasil. Algunos dirán que con Neymar esto no hubiera pasado… pero a la hora de la verdad nada como dejar atrás las tonterías y sacar a la luz la verdadera calidad y trabajo. Y Brasil, perdió en ambas cosas.

Solamente pude apreciar un mínimo de sentimiento con las declaraciones de David Luiz, el ya ex del Chelsea, tras la eliminación. Lágrimas de verdad y disculpas sentidas a los aficionados, que recibían entre sollozos el “karma” que les fue devuelto tras haberse reído de los actuales campeones: España.

Mi querido karma… siempre está presente. Y es que no se puede disfrutar de las desgracias ajenas. La eliminación temprana de España fue un placer para los aficionados brasileños que se despedían con ganas de la que hasta mañana sigue ostentando el título que ellos deseaban. Y ahí está, de vuelta y no solo a las puertas de la final, sino con un histórico a la par que humillante baño de goles. El tiempo es sabio, y tarde o temprano, pone a cada uno en su sitio. A ellos, les llegó pronto.


sábado, 5 de julio de 2014

Lo quiero, lo compro.

DXT, sábado 5 de julio 2014

Lo quiero, lo compro.

Se quiere, se pide, se tantea… y se ficha. Así funciona el mercado de fichajes, sobre todo el mercado estival que gracias a su amplio plazo permite un margen mayor de ojear y negociar.
Aunque las pretemporadas comienzan más o menos a mitad de julio, tampoco hay que forzar la máquina y traer a cualquiera, se quiera o no. La cosa es, ¿quiere el míster a todos los jugadores que se están intentando traer?

Está muy bien querer a un jugador e ir con todo a por él. Y está claro que del dicho al hecho…
Sin embargo esta semana ha sido muy movida para todos los protagonistas. Suenan muchos nombres: Zuculini, Bojan, Lucas Pérez, Isaac Cuenca… Algunos como el ya fichado Roberto Canella se mantienen, y se mantuvieron durante la negociación, al margen de dar opiniones. Otros como Lucas Pérez, coruñés y del Depor, no ocultó en ningún momento su deseo de jugar en el Depor. El lado contrario llega por parte, por ejemplo, de Isaac Cuenca. No tiene muchas ganas de venirse a Galicia y así lo afirmó en los medios catalanes: “Ahora mismo no tengo presente las ofertas, estoy entrenando al máximo para poder estar a tope y demostrar que puedo estar ahí, si me dicen que no ya me miraré las ofertas, no me importa marcharme fuera de España”

Lo mismo afirmaba Sérgio Teles esta semana. “Fernando Vázquez me ha vacilado”. Explicando su negativa a volver al Deportivo al menos mientras el técnico continuase al frente. Estamos en 2014 y todavía le quedan cinco años… a aguantar. Modas de Lendoiro de contratos vitalicios que después, si los quieres bien y si no, disgustos para todos.  O como años atrás fichar jugadores era como coleccionar figuritas. Ya habría momento para deshacerse de ellas. Tal punto que casi había más jugadores cedidos que en la propia plantilla.


Un equipo de fútbol es como una empresa. A veces, no puedes elegir… pero en este caso, creo que el que más y el que menos tiene alguna solución a su problema, aunque para ello deba hacer las maletas. El hecho de estar a disgusto en un sitio no solo afecta a la situación personal. Desencadena una serie de factores personales, profesionales y colectivos. ¿Resultado? Una falta de cohesión con el resto del grupo que se ve sin duda reflejada en el trabajo global y en los partidos. Para qué vamos a tener jugadores que no quieren estar aquí, que ya de antemano informan de que su rendimiento no va a ser igual… 

Otros que ni siquiera estudian las ofertas, aunque solo sea para rechazarlas, como el caso de Cuenca. Y de pronto nos encontramos que en medios autonómicos de Cataluña dice que ni se lo plantea… Incoherencia. Quien no quiera venir, que se quede en su casa. Pero piezas ornamentales nos sobran.