sábado, 24 de mayo de 2014

Creer, confiar y poder

Creer, confiar y poder

Dejando claro que no quiero omitir la importancia del partido del Deportivo en Soria, parto de la base de que tampoco me gusta hablar sobre casos hipotéticos. Que el Depor tiene un pie y medio en Primera División es un hecho, pero hablar sobre un ascenso que aún no se ha consumado me parece tentar a la suerte. Como eso de soplar las velas antes de que llegue el día del cumpleaños. Sí, soy una supersticiosa.

Así que me parece buena oportunidad para reservar las celebraciones y aprovechar el día de hoy para recalcar la ‘fórmula mágica’ que ha llevado a uno de los mejores equipos de Europa a día de hoy (por algo esta noche jugará la final de la Uefa Champions League): el Atlético de Madrid. Colores y favoritismos a parte, el Cholo Simeone ha extendido un mensaje claro que deja al descubierto la esencia de la enseñanza en el fútbol: la confianza. “Si se cree y se trabaja, se puede”. Así lo dijo en la Plaza de Cánovas del Castillo, o lo que es lo mismo, desde la fuente de Neptuno, una vez la Liga ya era rojiblanca tras años sin teñirse de este color. Si se cree en el proyecto y se trabaja sobre él, nada es imposible. 

La teoría, todos la sabíamos. Pero tardaba en llegar un equipo que hubiese aplicado esto a la práctica de manera sobresaliente para que finalmente, el resultado fuese el esperado.

Real Madrid. Barcelona. Real Madrid. Barcelona. Y así sucesivamente en el reparto de títulos. Copa del Rey: Real Madrid. Liga: Atlético de Madrid. Fútbol Club Barcelona: Copa Catalunya. Y por decir algo, porque ni siquiera han aparecido para disputarla y han sido los jugadores del filial y juvenil quienes se han hecho con el título. Uno de los que presumen de ser más fuertes y poderosos en el fútbol europeo y mundial se ha olvidado de que el deporte es eso, deporte, práctica y trabajo. No una oficina bancaria donde firmas un cheque en blanco escribiendo el nombre del título que quieres comprar.

Este año, por fin, no existió una Liga de dos donde se gane a golpe de talonario, como hasta ahora lamentablemente hemos ido viendo año tras año.


La unión del equipo para conseguir un objetivo común pesa mucho más que eso. Messi, por ejemplo, cobra mucho más que varios de sus compañeros juntos. Sin embargo, en el Atleti siempre han dejado claro que aunque haya picos que sobresalgan sobre otros, el reparto económico (y desde luego también mediático) está mucho más repartido. Esto aunque no sea de manera consciente, ayuda a equilibrar la consecución de objetivos. Es muy habitual que cuando los niños se inician en la práctica de los deportes de equipo, se les deje claro que todos son iguales, que nadie es más que sus compañeros. ¿Por qué esta teoría desaparece tan bruscamente cuando se trata de adultos? 

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