domingo, 16 de marzo de 2014

Brasil 2014: El negocio

DXT, sábado 16 de marzo 2014

Brasil 2014: El negocio

Ya llevamos meses oyendo quienes serán los patrocinadores del Mundial de Brasil que se celebrará este verano. Pero ahora, que se acerca la fecha y que parece que con el buen tiempo todos estamos más receptivos, los actos promocionales con sus respectivos embajadores para captar más audiencia entre ellos comienzan a ser frecuentes. Iker Casillas, Neymar, Beckham, Del Piero, Messi… cada país tiene su pequeña joya que aunque no rinda a nivel deportivo o incluso su vida futbolística haya quedado rematada, sale a escena cada vez que hay que hacer caja, porque vende y porque quieren vender.

Para Brasil es una gran oportunidad no solo para estabilizarse en el panorama mundial, si no que también los empresarios nacionales buscan hacer negocio y sobre todo, mantenerlo en el tiempo. Promocionarse a nivel mundial gracias a una competición deportiva de estas características es una oportunidad que pasa una vez y no es planteable su rechazo.

Un tema con mucho trasfondo más allá del fútbol. Brasil no es solo paraíso de turismo que ahora se unirá al del fútbol, aunque todavía tengo en la cabeza las retransmisiones de la Copa Confederaciones, donde Sara Carbonero, por ejemplo, informaba con un bonito mar cristalino y una playa semi paradisíaca detrás. Envidia. Y nosotros aquí, trabajando como el resto de los mortales mientras otros hacen sus descansos laborales en las aguas del océano.

La FIFA se frota las manos pensando en los ingresos que esto va a llevar a sus cuentas. Se calculan alrededor de unos 3.400 millones de dólares gracias a más de una veintena de marcas que ven ahí su tirón. Sumemos a esto otros beneficios de derechos de retransmisión, imagen corporativa… Y para eso tiene una estrategia bien estructurada en tres niveles, como bien explicaron: socios FIFA (Adidas, Coca Cola, Hyundai, Emirates, Sony y Visa), patrocinadores (Budweiser, McDonalds, Continental…) y promotores nacionales (ApexBrasil, Liberty Seguros, Football for Hope…). Así es que algunas marcas se “pegan” entre ellas por conseguir ser uno de los patrocinadores oficiales: marketing exclusivo, difusión en los medios, asociación de marca…

Coca Cola y Nike, por supuesto, las marcas por excelencia a nivel de patrocinio individual. Derechos de imagen de las diferentes selecciones participantes y con distintos baremos económicos según sus resultados. Adidas, Puma, Gillete, Samsung… son los que siguen el ranking de marcas que invierten en deporte. Una gran inversión con una gran expectativa.


Tras los Juegos Olímpicos, el Mundial de Fútbol es el evento deportivo por excelencia. Una cantidad inmensa de beneficio neto, que al menos mi cabeza no llega a procesar con tanto ‘cero’ por medio. La pena es que se convierte, como todo, en un negocio. Puro negocio que deja a un lado la esencia. El fútbol. No había nacido para comprobarlo, pero información tenemos de sobra para poder comparar la ilusión del Mundial de España 82 con los Mundiales del siglo XXI. ¿Dónde está el juego? 

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