sábado, 13 de julio de 2013

Fin de ciclo

DXT, sábado 13 de julio 2013

Fin de ciclo

El juego de tira y afloja entre la Administración Concursal y la actual directiva del Deportivo parece el cuento de nunca acabar. En mi opinión, se está llevando al extremo. Si hace no mucho que la gente se posicionaba a favor o en contra del presidente, ahora más de uno ha cambiado de parecer y confirma que cree que es la hora de poner fin a un ciclo, de dejar la presidencia.  

Arriesgar el sentimiento de miles de personas hasta el punto de la desaparición, por simple cabezonería me parece un acto de egoísmo. Nadie negó en ningún momento la gran etapa del club, los fichajes, el posicionamiento de nuestra ciudad en Europa… pero todo se acaba. No se puede vivir siempre a costa de las cosas buenas y utilizarlas como defensa cuando la parte mala tiende a un final indeseable.
¿Es hora de que llegue aire fresco a la Plaza de Pontevedra? Personalmente, creo que sí. Abandonar el despacho tras un cuarto de siglo es difícil, pero ahí aparecen dos posturas muy diferenciadas y entre las que hay que hacer la elección decisiva: mantener el puesto, pensando en el beneficio personal o cederlo apostando por la continuidad y otra nueva etapa.

La creencia equivocada es que pueda llegar una nueva etapa que haga olvidar la anterior, y no es así. Todo tiene su tiempo, sus cosas buenas y sus cosas malas, pero a veces hay que dar un giro para coger fuerza. Ahora, más enemigos que amigos. Eso es una realidad que todos podemos ver. Sin ir más lejos, el Fabril ha perdido en menos de dos semanas a ocho jugadores, precisamente algunos por los que más se apostaba de cara a la pretemporada con el primer equipo. Algunas de las causas… ya las podemos imaginar.

También hay otra cuestión a la que todavía no se ha dado respuesta. ¿Quién está dispuesto a hacerse cargo del equipo? Sin nada confirmado por escrito, se comenta que hay personas de alto poder adquisitivo en Coruña dispuestas en ayudar al Deportivo, siempre y cuando haya un cambio a nivel directivo. Al igual que todo, existe un punto en el que hay que dar paso a una nueva generación con un nuevo modo de trabajo y un nuevo punto de vista, que no va a hacer olvidar los logros del anterior mandatario, sino reforzar el camino que ha dejado abierto y que en este momento está claro que es difícil de continuar. 

El Deportivo es un club, una afición, una ciudad, unas personas que siguen al equipo pase lo que pase. No es un presidente, ni un entrenador, ni un director deportivo. El afán de propiedad debería de desaparecer llegados a este punto, mejor salir por su propio pie y mantener la distinción que tener que salir por la puerta de atrás y vivir en la sombra de una ciudad y de unos nuevos méritos deportivos que seguro que se conseguirán si las cosas se hacen bien.


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