sábado, 27 de julio de 2013

Un líder sin liderazgo

DXT, sábado 27 de julio 2013

Un líder sin liderazgo

Si queremos definir la palabra líder, los primeras palabras con las que podemos comenzar la descripción serán transparencia y confianza.

Aplicado a cualquier sector, empresarial, social, familiar, de ocio… un líder tiene que representar unos valores genéricos. El líder tiene la tarea principal de aportar seguridad a sus subordinados, para que estos realicen su trabajo con profesionalidad. El instinto de protección es básico. No lo digo yo, sino que así también se representa según Maslow en la pirámide de las necesidades humanas. Este responsable carga sobre su espalda el peso de unir a todas las partes que componen el equipo. En este caso, el Deportivo es un equipo, no sólo a nivel deportivo, sino que se compone de unos trabajadores, unos seguidores y unos empleados que indirectamente viven de él aunque su rentabilidad la ofrezcan en otra empresa. Esto ha de ser un todo, donde todas las partes permanezcan unidas con el mismo objetivo (en este momento, la permanencia como entidad). La persona que tiene la tarea de ensamblar este equipo y a la vez mantener su unidad, es el presidente.

El grado de incertidumbre es algo que existe en todos los ámbitos de la vida, pero como todo, tiene sus límites. Ahora, estos límites están sobrepasados hasta el punto de que esta duda genera inseguridad, que a su vez va de la mano de la desmotivación. Todo está relacionado. Cuando no se cree en el proyecto no se da todo por él. Y ahí está el concepto de liderazgo. Crear un ambiente de trabajo adecuado, donde todos se sientan cómodos y exista confianza. Ya no hay de eso. La confianza se ha perdido, al igual que los apoyos que el presidente tenía y que poco a poco han ido cayendo al ver la realidad de la situación. Hay dos maneras de trabajar: “nuestro” equipo y “yo y mi” equipo. Está claro sobre cual se está jugando, con un club y una ciudad como objeto propio que se usa al antojo para conseguir unos bienes económicos, materiales y personales que beneficien a uno solo, dejando en un segundo plano los intereses de los demás. El ansia de poder le ha llevado a mirar su propio beneficio y obviar lo que ello generará una vez que lo realice. 

El líder ofrece confianza y motiva. No puede ocultar información y negarse a dar explicaciones de ello, vetando y respondiendo de malos modos en público a las personas que utilizan el libre derecho de expresar su opinión y mostrar a los demás una realidad. Una realidad que está manipulada. Los que no se posicionan en contra, alegan que nadie podrá desempeñar ese cargo y no es así. Tal vez sea alguien más inexperto, pero tendrá algo novedoso que seguro que beneficia a todos. Tendrá una capacidad de liderazgo que haga que todas las partes se vuelvan a unir, a sentirse protegidas y a poder planificar sin tener el temor de despertarse una mañana y haber perdido su trabajo o recibir la noticia de que el club de su ciudad ha desaparecido por una mala gestión. Y sobre todo, se espera que tenga algo muy importante y con lo que enlazo el principio: transparencia, con la que aportar confianza y veracidad de las acciones. Confianza en su trabajo y en el de los demás, demostrando esto último con la delegación de tareas a terceras personas que dominen el tema. Porque uno no es experto en todo, ni tiene tiempo material para realizar de manera brillante todo lo que se proponga.

sábado, 20 de julio de 2013

Contrarreloj

DXT, sábado 20 de julio 2013

Contrarreloj

El Deportivo ya ha pasado la primera prueba de la nueva etapa. El primer partido de pretemporada se esperaba con ganas. Aún siendo un rival de una categoría inferior, el club coruñés tuvo margen goleador en el encuentro del pasado miércoles. Como se esperaba, el partido, dominado por el Depor tuvo un claro protagonista: Luis, delantero del Fabril, marcó diferencia anotando en varias ocasiones. En la recta final de la pasada temporada, eran muchos los que pedían a gritos su incorporación al primer equipo, que no llegó hasta ahora.

Aunque de manera accidental, a Fernando Vázquez no le ha quedado más opción que contar con los canteranos. Ninguna cara nueva en Coruña las últimas semanas. Renovaciones, salidas… ¿y fichajes? Hasta ahora, ninguno. Llegarán, o al menos eso dicen desde el club, pero la situación no se presta a ello.
Es normal que un jugador no quiera fichar por un club cuyo futuro es dudoso. Al igual que normal es que otros no quieran permanecer en él y se planteen seriamente su salida. No dejan de ser trabajadores que dependen de unos ingresos y una estabilidad para seguir con su vida al margen del fútbol.

No se trata de un largo plazo, sino de un margen temporal bastante corto que incita a la duda y a la inseguridad. Ya a principios de mes se fijó una fecha límite de carácter inmediato para cerrar acuerdos o solicitar la disolución. Aunque hay una nueva oportunidad, la mejora tampoco llega.

Para fichar en este caso ya no hace falta solo un plan A y un plan B, sino que casi hay que completar todo el abecedario. La lista de posibles va perdiendo sus primeras opciones, esas que tenían una mejor aceptación para vestirse de blanquiazul. A la hora de elegir entre dos equipos más o menos similares, priman otros factores como el económico y la viabilidad institucional, que en este caso, aquí no se tiene.

Justificaciones a un lado, el tiempo va pasando y no precisamente a cámara lenta. Aquí no llega nadie. Menos de un mes para comenzar la Liga 2013/2014 y el técnico aún no dispone de un grupo sólido con el que prepararla. De ahí la necesidad de llamar a los jugadores del filial, que a su vez también desestructuran el trabajo del Fabril. Si en menos de un mes ha tenido un número considerable de bajas, hay que añadir el contratiempo de no saber quién compondrá la plantilla de cara al próximo curso, ni sabiendo quien se sumará a la lista de bajas por quedarse con Fernando Vázquez. Un trabajo a medias. Una cadena de consecuencias que no es beneficiosa para ninguna de las partes.

Dejando a un margen los grandes equipos de Primera División, nuestros rivales directos, los de la Liga Adelante, ya tienen una gran parte de su proyecto estructurado.


Estamos contando con una seria desventaja. El proyecto deportivo por momentos parece que se olvida…

sábado, 13 de julio de 2013

Fin de ciclo

DXT, sábado 13 de julio 2013

Fin de ciclo

El juego de tira y afloja entre la Administración Concursal y la actual directiva del Deportivo parece el cuento de nunca acabar. En mi opinión, se está llevando al extremo. Si hace no mucho que la gente se posicionaba a favor o en contra del presidente, ahora más de uno ha cambiado de parecer y confirma que cree que es la hora de poner fin a un ciclo, de dejar la presidencia.  

Arriesgar el sentimiento de miles de personas hasta el punto de la desaparición, por simple cabezonería me parece un acto de egoísmo. Nadie negó en ningún momento la gran etapa del club, los fichajes, el posicionamiento de nuestra ciudad en Europa… pero todo se acaba. No se puede vivir siempre a costa de las cosas buenas y utilizarlas como defensa cuando la parte mala tiende a un final indeseable.
¿Es hora de que llegue aire fresco a la Plaza de Pontevedra? Personalmente, creo que sí. Abandonar el despacho tras un cuarto de siglo es difícil, pero ahí aparecen dos posturas muy diferenciadas y entre las que hay que hacer la elección decisiva: mantener el puesto, pensando en el beneficio personal o cederlo apostando por la continuidad y otra nueva etapa.

La creencia equivocada es que pueda llegar una nueva etapa que haga olvidar la anterior, y no es así. Todo tiene su tiempo, sus cosas buenas y sus cosas malas, pero a veces hay que dar un giro para coger fuerza. Ahora, más enemigos que amigos. Eso es una realidad que todos podemos ver. Sin ir más lejos, el Fabril ha perdido en menos de dos semanas a ocho jugadores, precisamente algunos por los que más se apostaba de cara a la pretemporada con el primer equipo. Algunas de las causas… ya las podemos imaginar.

También hay otra cuestión a la que todavía no se ha dado respuesta. ¿Quién está dispuesto a hacerse cargo del equipo? Sin nada confirmado por escrito, se comenta que hay personas de alto poder adquisitivo en Coruña dispuestas en ayudar al Deportivo, siempre y cuando haya un cambio a nivel directivo. Al igual que todo, existe un punto en el que hay que dar paso a una nueva generación con un nuevo modo de trabajo y un nuevo punto de vista, que no va a hacer olvidar los logros del anterior mandatario, sino reforzar el camino que ha dejado abierto y que en este momento está claro que es difícil de continuar. 

El Deportivo es un club, una afición, una ciudad, unas personas que siguen al equipo pase lo que pase. No es un presidente, ni un entrenador, ni un director deportivo. El afán de propiedad debería de desaparecer llegados a este punto, mejor salir por su propio pie y mantener la distinción que tener que salir por la puerta de atrás y vivir en la sombra de una ciudad y de unos nuevos méritos deportivos que seguro que se conseguirán si las cosas se hacen bien.


domingo, 7 de julio de 2013

Todo o nada

DXT, sábado 6 de julio 2013

TODO O NADA

Imposible desconectar en vacaciones. Las informaciones que van saliendo referentes al proceso concursal del Deportivo son cada vez más delicadas. La cuenta atrás ya es una realidad. Tras toques de atención y avisos varios, a los que no se les prestó mayor importancia, la notificación escrita ya tiene fecha definitiva. Quince días, ese es el plazo que se ha dado de margen para llegar a acuerdos con los acreedores y evitar la tan temida liquidación de la sociedad.

Todo el trabajo se acumula, ya no solo en lo económico, sino en la composición del equipo de cara a la próxima temporada. La plantilla no está definida y con la delicada situación cualquier intento de fichar se hace más lento al tener que depender de la Administración Concursal. Marcar las salidas para poder obtener liquidez y trabajar teniendo en cuenta hasta el último céntimo en cada fichaje. Cualquier acción que conlleve un movimiento económico tiene que ser, como es normal, analizado y estudiado el milímetro.


¿Va a desaparecer el club? Es algo difícil de asimilar. Coruña ha crecido como ciudad en los últimos años. El turismo aumentó notablemente y el área empresarial también, tiene vida por sí sola. Pero en la práctica, la ciudad también vive del Deportivo. Riazor y todo lo que le rodea. 
El estadio guarda miles de historias y de anécdotas en cada uno de sus asientos, por los que cayeron lágrimas de tristeza en los descensos pero también de emoción en ascensos y otros grandes momentos de la historia del club. Aquí no hay una separación como en Valencia, Madrid o Sevilla, donde hay varios equipos que se reparten el cariño de la afición y los rincones de la ciudad. Aquí todo el fútbol se rige por el mismo color, salvo excepciones. Coruña, futbolísticamente, fue, es y será blanquiazul. El Deportivo no puede liquidarse y aunque haya que prescindir de la actual directiva, se busca solución de cualquier manera. 

Hasta ahora la opción era esperar, ver qué pasaba, callar… Pero en el momento que se le ven las orejas al lobo es cuando hay que reaccionar, aunque ya tarde, con poco margen de maniobra para realizar según qué cosas. El tiempo es limitado. Ahora el movimiento de acciones y las propuestas a la presidencia ahora son reales. 
Poca gente se planteaba antes plantarle cara a Lendoiro para presidir el Real Club Deportivo, pero ya no. Empiezan a salir a la luz cosas que hasta ahora eran impensables. Los coruñeses, los de verdad, de toda la vida, no van a permitir que el equipo de siempre desaparezca y da igual cual sea la forma de evitarlo.