sábado, 23 de marzo de 2013

Continuidad


DXT, sábado 23 de marzo 2013

Continuidad

El cuento interminable de las cuentas del Deportivo y sus múltiples versiones. Por las cosas que he leído en algunos comentarios, se confunden términos que deberían tenerse claros antes de juzgar cualquier informe económico, ya sea el de los administradores o el del club. 

Empezando por la diferencia entre dos términos clave: el activo y la liquidez. El Deportivo posee muchos activos y de gran calidad, aunque a veces mal rentabilizados por su gestión, como la Ciudad Deportiva de Abegondo, que se revalorizó por un valor irreal, pero aún con un valor neto que todavía le queda por amortizar. Sin embargo, estos no son activos de los que vaya a desprenderse para convertir en liquidez con el que poder deshacerse de las deudas a corto plazo. Es aquí donde está el origen del problema. Para hacer frente a estas deudas se recurrió al Patrimonio, el cual se encuentra agotado por ser las deudas superiores a él. Muchas de estas deudas no están causadas por el resultado de explotación, que sería todo lo derivado de la actividad principal: la competición profesional y las categorías inferiores, sino que se debe a la gestión conjunta del club como entidad deportiva y de empresas filiales, seis en total, que a veces hacen derivar fondos de una a otra para equilibrar sus resultados. No existe una gestión independiente.

Por otro lado también se defiende de manera incorrecta que la gente no tiene derecho a saber qué pasa con las cuentas. La contabilidad debe presentarse a los grupos de interés sobre la entidad, en este caso los socios, aunque sí recalcando que el derecho de voto se centra en aquellos con un determinado porcentaje de acciones. Socio no es lo mismo que accionista, por tanto estos últimos tienen unos derechos añadidos sobre los primeros. La principal característica de esta información es que debe de ser real de la imagen de la entidad y no lo ha sido. Se han saltado procedimientos e ignorado datos para evitar mostrar un desequilibrio financiero.

Por ley, los auditores de cuentas deben realizar la comprobación de la concordancia entre el informe de gestión y las cuentas anuales y detallar las observaciones si consideran que hay riesgos. Ni las observaciones han sido detalladas ni las cuentas depositados en el Registro Mercantil dentro de los plazos, al igual que otros movimientos. Empiezan a darse a conocer pequeños detalles, pero esto solo acaba de empezar, poco a poco serán más las irregularidades que irán saliendo.

La gestión deportiva es un área amplia y delicada. No se puede gestionar como cualquier otra empresa. Los procedimientos, las exigencias legales y fiscales, el marketing…todo es diferente. El sector deportivo cuenta con sus propias normativas, que desde años atrás se han ignorado. Punto a favor es el público al que se dirige. Un banco, por ejemplo, no fideliza hasta el punto de comprarte una camiseta con su logo, pero un seguidor del Depor sí comprará materiales de su equipo. Esto se debe a la imagen de marca, de valor, que predomina sobre cualquier otro factor y garantiza la viabilidad, porque la gente cree en el club y en el proyecto. Los socios y la ciudad avalan lo avalan y eso es el apoyo máximo. El fútbol genera riqueza en la ciudad donde reside y para mantenerlo deberían dejar, tanto unos como otros, de ocultar y manipular datos y empezar a ofrecer credibilidad y confianza para dejar de engrosar la lista de enemigos.





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