sábado, 23 de febrero de 2013

La maldición de Riazor


DXT, Sábado 23 de febrero 2013

La maldición de Riazor

En la Antigua Grecia y en la época del Imperio Romano, escuchar hablar de creencias, de poderes malignos, o maldiciones que giraban en torno a una persona o grupo, era lo más normal que podía pasar. Hoy en día, oír hablar de esto es como hablar de cualquier otra cosa sin sentido. Sin embargo, Galicia, tierra de meigas y conxuros, mantiene en ella las leyendas y maldiciones. Juntando el término con el fútbol para trasladarnos a la situación de un partido de Liga en Coruña ante el Real Madrid, la maldición que sale a la luz es siempre la misma: La maldición de Riazor. Los blancos saben que llegado tal día como el de hoy, esta teoría acecha de nuevo.

Situaciones opuestas y objetivos diferentes. Ganar la Liga es algo que el Real Madrid ya asume que está fuera de sus posibilidades. Por eso su meta ha pasado a ser, además de la Copa de Europa, el partido de Copa del Rey, un clásico que jugarán la semana que viene y en el que parece que están mentalizados para ganarle al eterno rival. Otra vez más, parece que no existe vida más allá del Madrid – Barcelona y viceversa. El partido de hoy, considerado de esos que se ganan con la ley del mínimo esfuerzo, no les preocupa.

Por el contrario, en la tercera etapa del Deportivo 2012-2013, intentan aferrarse a la permanencia antes de que sea demasiado tarde. Si los cambios en los onces no funcionan, habrá que tirar de estadísticas para poder tener la esperanza de superarles. Esta maldición que se alargó durante años, se rompió, pero todavía permanece su sombra.

No puedo ser objetiva, reconozco que aunque dados los resultados, es algo muy improbable, me encantaría que Fernando Vázquez fuese capaz de destronar al que posiblemente sea el entrenador más arrogante de toda la Liga española, en cualquiera de sus niveles. No podría disfrutar más que ver como Mourinho sale derrotado del partido de esta tarde y ver cómo, con su prepotencia habitual, elude responsabilidades a la hora de explicar cómo pierde ante el colista. Lo sé, me puede la incompatibilidad. 

Sus propios jugadores están cada vez más observados por enfrentarse a él, el último esta misma semana, el canterano Jesé afirmó que no era un entrenador de cantera, de formar, sino de rodearse de futbolistas que ya están hechos. Y tiene toda la razón. Es muy sencillo crear un esquema con los mejores jugadores, llegados sin importar la cantidad de su ficha, experimentados lejos del Bernabeu y con la formación adquirida. Incluso los propios jugadores de la fábrica blanca, de los cuales presume orgulloso, han tenido que salir para aprender lo que él no sería capaz de enseñarles. Sin ir más lejos, Arbeloa llamó la atención a la dirección deportiva del Liverpool gracias a su paso por el Deportivo. Caso similar el de Callejón. Una vez aprendidos, ya pueden volver a casa. 

Cierto es que para crecer hay que salir del nido, pero en este caso el portugués aprovecha la oportunidad de pedir y recibir, sin ningún tipo de problema, para ocultar su falta de capacidad de formar. Es muy fácil fingir ser bueno cuando te dan todas las facilidades para ello, pero donde realmente se nota el trabajo es en los equipos pequeños y medianos que luchan cada día contra las adversidades técnicas, económicas y dificultades que otros grandes nunca entenderán.  

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