domingo, 27 de enero de 2013

Canteranos


DXT, sábado 26 de enero 2013

Canteranos

El mercado invernal, por estadísticas, suele ser el que más canteranos mueve dentro del ámbito de la Liga española, sobre todo por oportunidades esperadas que no llegaron en los cuatro meses anteriores o por todo lo contrario, despuntar con ellas y convertirse en objetivo para remendar carencias de otros hasta junio.

Con el tema de las cesiones y renovaciones, los canteranos del Deportivo vuelven a estar una vez más en el centro de miradas y opiniones. La diferencia de Tercera a Primera supone un salto con una diferencia bastante notable, ya no solo por la forma de juego, sino también por el sistema.

Por suerte, las instalaciones de Abegondo tienen bastantes puntos a favor para poder crear un proyecto sólido y referente. En su día, se creó la ciudad deportiva de ‘El mundo del fútbol’ con una idea muy definida de lo que sería el plan de formación de las categorías inferiores. Al principio, a pesar de no encontrarse en la delicada situación económica actual, se criticó ampliamente el coste de su construcción. La explicación es lógica cuando se trata, raro que parezca, de reducir gastos. En este tipo de obras es más rentable asumir, durante los primeros años, unos costes de inactividad que invertir más adelante en unos costes de ampliación. Fue claramente un proyecto a medio-largo plazo.

El problema viene cuando, pasadas las temporadas, los costes de inactividad se mantienen y la salida de jugadores no resulta tan fructífera como se pensó en su inicio. Desde otro punto de vista se puede vivir con cierta desmotivación ver como siendo de casa y trabajando desde una edad temprana con las pautas del club, los refuerzos que llegan son de características similares en cuanto a experiencia y edad. Es decir, poca. Factores que se valoran a la hora de realizar un fichaje, son por norma general, la trayectoria profesional. Cuando esta es muy corta, sobre todo debido a la edad, la formación vuelve a ser primordial para mejorar en cada partido. ¿Están todos los fichajes de este año, especialmente portugueses, capacitados al cien por cien para jugar en Primera División? 

Muchos llegan como grandes promesas del fútbol luso, pero en ocasiones, la formación de algunos canteranos es superior a la suya, pero ser de fuera a veces pesa más para conseguir oportunidades, aunque solo sea por amortizar el dinero invertido.

La naturalidad en la progresión es el punto clave de cualquier formación, ya sea en el terreno deportivo o en cualquier otro. El problema llega cuando en el primer equipo se queda corta la plantilla debido a lesiones o sanciones, y se requiere el refuerzo de jugadores de las categorías inferiores para cubrir una posición concreta. El tiempo de adaptación a este nuevo juego se vuelve inferior, superado por la presión de llegar preparado en una cuenta atrás. En este caso, la necesidad se antepone a la progresión natural, forzando una situación de adaptación, lo que a veces es perjudicial, ya que implica acelerar un proceso que de por sí debería ser pausado y progresivo.

Otros grandes equipos realizan un control exhaustivo de cada uno de los jugadores de su cantera, no solo del filial, sino también de juveniles e incluso más abajo. Si la costumbre de subir canteranos a entrenar con el primer equipo es nula, menor será la progresión de estos cuando deban reforzar las carencias del equipo principal por no estar acostumbrados a ellos. Esto junto con una atención más detallada de cara a mirar hacia abajo, hacen que la fábrica aumente sus jugadores, en calidad y en cantidad.

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