domingo, 30 de septiembre de 2012

Motivados


DXT, Sábado 29 de septiembre 2012

Motivados

Llegó el otoño y con ello las tardes de domingo en las que pronto se hace de noche y el público crece ante la tele para ver cualquier tipo de emisión deportiva y hacer más llevadero el paso de las horas. Se acabaron las tardes en la playa, el sol hasta pasadas las nueve de la noche y el calor que te tienta a no irte a casa para ver el partido que sea.

Y aquí está el primero. Uno de esos partidos que se espera con expectación es el que mañana se va a jugar en el Madrid.

Si el estadio de Riazor es para los blancos un campo “maldito”, el Bernabéu no siempre lo ha sido para los deportivistas. Sólo tenemos que echar la vista atrás y recordar el Centenariazo.
No sólo el juego es lo que importa en estas ocasiones. 

El Real Madrid siempre ha sido un club que, en muchas ocasiones, se deja influenciar por factores externos que les fuerzan a buscar una victoria para callar bocas. Y ya se sabe que no siempre cuando se busca una cosa es cuando mejor y antes se encuentra.

A ocho puntos del máximo rival, el Barsa, no han empezado muy bien la Liga. Además de tener por encima de su séptimo puesto a equipos que les impiden su asalto a la “zona Champions”.

Frescos tras una goleada de ocho tantos el pasado miércoles en el Trofeo Bernabéu (todo hay que decirlo, el rival tampoco oponía una calidad máxima), se sienten crecidos y con el partido ganado antes de saltar al césped. Por si fuera poco, la presión sobre el “tema Kaká” no les beneficia en absoluto. Mientras que Mourinho no le quiere ni ver en su banquillo, la afición madridista le ve en una de sus mejores etapas. El brasileño lo demostró anotando en este partido no oficial tres tantos. Pero a su vez, Modric y Özil reclaman sitio en el mismo puesto.

Cualquiera de los tres será rebajado a un segundo plano porque la noticia en el centro del campo está en que Valerón cumplirá su partido número trescientos con la camiseta del Deportivo. Eso, seguramente, nunca les sucederá a ellos. Hoy aquí y mañana allí. Estrellitas, ya sabemos.

Sin embargo, la motivación es lo que más cuenta. Ilusionados, con ganas. Así viajarán desde Coruña para hacerle un poco más complicada la situación a los madridistas. Ni la derrota ante el Sevilla, ni los errores que en los últimos minutos se han llevado los tres puntos en otros partidos, han mermado las ganas de ganar. Porque ganar el Bernabéu vale por dos. Por el juego y por la motivación.

Motivación que será necesaria para la cuesta arriba del mes de octubre. Rayo Vallecano, rival máximo por la permanencia y por asentarse en Primera División y Barcelona, aunque este último en casa y con la grada, seguramente, a rebosar, haciendo notar que los pequeños valores son los que más importan. La fuerza no está solo en el resultado.


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