domingo, 10 de junio de 2012

Semana de contrastes

DXT, Sábado 9 de junio 2012

Semana de contrastes

Mes de junio. Calor, vacaciones, exámenes. Contrastes, cambios.
Sobre todo esta primera semana, que aparentemente, parecía ser tranquila. Primer partido de España en la Eurocopa mañana domingo, partidos de play off de ascenso a Primera y demás competiciones típicas veraniegas, donde nos podemos pasar el día entero delante de la tele disfrutando del calorcito mientras vemos a los mejores deportistas españoles.

Pero otra vez más, y también en verano, la muerte ha vuelto a dar de lleno en el marco del deporte. Primero, Antonio Puerta. Después, Dani Jarque; y ahora, Manolo Preciado. Éste último caso ha llegado al sentimiento de muchas personas, tal vez por la vida que le había tocado vivir. Aparentemente feliz, le llegó la muerte de su mujer y de su hijo. En un momento de dolor y cuando alguien se encuentra totalmente deshecho, lo único que le hizo seguir adelante y mirar hacia delante, fue el deporte. Con ello podemos ver la capacidad de satisfacción que esto logra en la vida de algunas personas. 

Siempre es gratificante tener la suerte de volcar tu vida en algo que te gusta, que te dé la oportunidad de salir adelante y de ver que no todo es tan oscuro como parece. Ilusiones, objetivos, siempre ha ido encontrando una motivación que le ha hecho dar un pasito más adelante y que poco a poco su vida fuese volviendo a ser una vida feliz también en el ámbito personal. Un infarto fulminante es algo que nadie puede saber, y que, por experiencia propia, descoloca todo lo que está a tu alrededor y de qué manera. Pero es satisfactorio que, dentro de lo malo, eso por lo que tú has dado tu vida sea lo último que recibas antes de perderla. Horas antes, firmaba su contrato con el Villarreal, sabiendo que nuevamente, un club confiaba en sus capacidades para elevarlo de nuevo.

Como digo siempre, todo lo malo, tiene que tener algo que podamos extraer en positivo. De esta lamentable noticia, lo único que podemos extraer es que ha dado ese toque de motivación añadida a los jugadores de la Selección Española en su ansia de conseguir de nuevo rozar la élite del fútbol europeo, cuatro años después. Obviamente, esta canción de Bisbal que nos han puesto de “no hay dos sin tres” lo único que hace es dar ganas de esconderse mientras esto suena públicamente. 

Todos los jugadores de La Roja ya han expresado su deseo de ganar la Copa para dedicársela a Preciado. El cartel de favoritos que se les ha colgado no es para nada beneficioso. Cuando algo se presenta fácil, nunca los triunfos saben igual, sino que se saborea el éxito mucho mejor tras llegar al él liberándonos de diferentes obstáculos. Me posiciono totalmente en contra de las declaraciones de Raúl Albiol, diciendo que “nos encanta, nos lo hemos ganado”. Sí, tal vez, pero ahora todos partimos de cero y nadie es favorito para nada. Hay que ganar por algo, por alguien. Queda una deuda pendiente.







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