domingo, 15 de abril de 2012

Y llegó el día...


DXT, Sábado 14 de Abril 2012

Y llegó el día…

Ya se acerca el 15 de abril. Apenas faltan 24 horas para el partido esperado de esta primavera. Si la semana pasada el tema era la previa del derbi, hoy ya podemos empezar a pensar en el después.

Al principio, algunas personas se confiaban en la sencillez del encuentro, centrándose en el encuentro de la primera vuelta, partido que ganó el Depor a pesar de que el Celta no tuvo un juego malo del todo. Pero las cosas han cambiado. Aquel equipo de la ida no es el mismo Celta que vemos en los últimos partidos: cambios de sistema, reestructuración del equipo, recuperaciones de algunos jugadores y línea de juego estable. Esto acompañado de una seguridad en ellos mismos basada en el asentamiento fijo que tienen desde hace semanas en la zona de ascenso. Todo esto hace que el actual Celta sea bastante mejor que aquel que jugó en Riazor el pasado mes de noviembre, teniendo también en cuenta, negativamente para los nuestros, que los celestes se crecen en casa y los blanquiazules parecen debilitarse y perder poderío lejos de la suya.

Quien dijo que el ascenso era fácil, estaba equivocado. No por el hecho de venir recién rebotado de Primera División hace que esto sea un camino de rosas, sino que el trayecto hasta el ascenso se convierte en un tramo escabroso, rivalizando con muy buenos equipos que forman la Segunda División española, demostrando buen fútbol y que hacen más difícil llegar al objetivo. Ojo, difícil, pero no imposible.

En los derbis, otro punto importante es la presión que rodea al partido, que dura mucho más de 90 minutos. Y como me refería al principio, se alarga durante varios días después. Por el bien de todos, esperemos que ganen los nuestros. Miedo me da escuchar las declaraciones post partido de algunos “seres” en especial, sea cual sea el resultado, pero peor aún si los vigueses se han llevado los tres puntos. Muchos de ellos, gracias a Dios, saben estar y ser deportivos ante todo, respetando al rival.
Pero pobres de nosotros como obtengan una victoria y tengamos que soportar las palabras de personajes del calibre de Iago Aspas diciendo cosas incoherentes e irrespetuosas hasta la saciedad.
Teniendo en cuenta que su juego ha mejorado y parece estar siendo clave en su equipo, podemos empezar a buscar tapones de oídos si se luce en Balaídos este domingo, porque está claro que se lucirá también después delante de algún medio de comunicación. 

Como se dice siempre, los derbis no se juegan, se ganan. Y quien gana normalmente es el más listo resolviendo prácticamente las situaciones y aprovechando al 100% las oportunidades que están sobre el campo, no el mejor.



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