jueves, 5 de abril de 2012

Cuando los padres sobrepasan la línea


DXT, Sábado 3 de Marzo 2012 

Cuando los padres sobrepasan la línea

Angelina Jolie, Macaulay Culkin, Drew Barrymore… no son las únicas estrellas que han visto empañadas sus carreras por polémicas con sus padres.
En el deporte, esto también pasa. Y no porque ahora Arantxa Sánchez Vicario haya decidido publicar sus memorias, donde revela los detalles escabrosos que han anulado la relación entre su familia y ella. Parece que Arantxa se ha visto asfixiada por una situación en la que según ella, sus padres le han arrebatado todo su dinero de tal modo que se encuentra en la ruina. Acusa a su madre y a su hermana mayor también, de interferir en sus relaciones sociales y sentimentales, y que no aceptan que haya decidido formar su propia familia.
El mundo del tenis parece que es uno de los que más problemas de este tipo ha causado a lo largo de la historia. Principalmente, las mujeres son las más afectadas, pero también hombres como Rafa Nadal se han visto envueltos en baches provocados por temas familiares, como en su caso, la separación de sus padres. Sin embargo, los casos más llamativos se han dado en el ámbito femenino. Arantxa ha sido la última en acusarlo, pero no la primera.
Jennifer Capriati o Steffi Graf han sido dos de los casos más sonados en los últimos años. Capriati comenzó su andadura con la raqueta por iniciativa de su padre, quien dirigió todo lo relacionado con la carrera de su hija. A los 14 años dio el salto profesional “gracias” a la estricta disciplina a la que había sido sometida: prohibidas las salidas, las amistades y otra cosa que no fuese el tenis. Antes de cumplir la mayoría de edad, una serie de malos resultados provocó una reacción inesperada en su padre, que exigía ganar por encima de todo. Esto no solo afectó a la relación con su hija, sino que se divorció de su mujer mientras que su hija comenzaba a adentrarse en el mundo de las drogas, robos y malas compañías. Tras su paso por clínicas psiquiátricas y de desintoxicación, volvió a las pistas, pero nunca volvió a ser la misma.
La consagrada tenista alemana Steffi Graf, que llegó a ser número 1 del mundo y ganadora de más de 20 Grand Slam, también tuvo serios problemas con su padre. Peter Graf decidió controlar las cuentas de su hija, adentrándose con ella en temas de mafias, alcohol y problemas con el fisco alemán. Su ingreso en prisión fue el desencadenante para romper la relación entre Steffi y su padre.
Otro que vio en sus hijas una máquina de dinero fue el padre de las hermanas Williams. De cada una de ellas, obtuvo para sí mismo más del 50% de sus ganancias, además de controlar la totalidad de los movimientos económicos de ambas. La relación de Richard Williams con sus hijas empeoró cada vez más, cuando a raíz de ser expulsado de varios torneos a los que acudía como espectador, fue acusado de aprovecharse de una fortuna que él no había ganado.
En el pasado quedan más casos, como el de Jelena Dokic, Mirjana Lucic o Aravane Rezai, que incluso acusaron a sus progenitores de maltrato físico, psicológico, intento de secuestro y vejaciones. Todo ello, además de enturbiar las relaciones familiares, apartó a las tenistas de la carrera prometedora que tenían.
Otro caso conocido fuera del tenis es el de Jorge Lorenzo, que tuvo una época de distanciamiento con su padre cuando éste consideró que Dani Amatriain no era la persona idónea para ser el manáger de su hijo. Amatriain había sido el mejor guía de Jorge Lorenzo desde que comenzó su carrera, y por eso, decidió saltarse el consejo de su padre y seguir confiando en el hombre que le llevó a ser alguien importante en el mundo del motor. El piloto reconoció abiertamente que la relación con su padre no era la mejor, pero aún así, reconoce que está donde está gracias a él. Y no es el único representante acusado de absorber más dinero del que le corresponde. La madre de Pau Gasol criticó en más de una ocasión al representante de su hijo, acusándole de aprovecharse de la confianza que le habían ofrecido y exigiendo una remuneración superior a la merecida.
Cristiano Ronaldo también fue centro de polémica en muchas ocasiones, saltando del tema deportivo a la prensa del corazón, ya que su madre reconoce abiertamente ser ella quien maneja a su antojo la vida de su hijo. Controla sus amistades, sus novias y por supuesto, todos los ingresos que su hijo recibe por su profesión y por la imagen publicitaria que presta a algunas marcas.
¿En qué momento los padres sobrepasan la línea de privacidad de la carrera de sus hijos? Tal vez, muchos padres ven en sus hijos una pequeña mina y una forma de tener una vida holgada económicamente gracias a sus carreras. Pero el principal problema aparece cuando quieren dominar totalmente los temas económicos, anulando en ocasiones a sus hijos y sometiéndoles a una infravaloración como personas, tachándoles de no saber administrar el dinero y exigiendo un control de sus cuentas. En el peor de los casos, anulan también la función de los representantes, asumiendo ellos mismos ese rol, y metiéndose también en aspectos técnicos de los que muchas veces, carecen de conocimientos.
Lo que está claro es que cada cosa tiene su momento, en ocasiones se gana y en otras se pierde, y no por ello los padres tienen que desencadenar un acoso psicológico sobre los hijos por no ser siempre los mejores. Y menos aún, menospreciar a los profesionales que trabajan con ellos, buscando lo mejor para sus carreras. Sólo queda esperar a que el último caso abierto, el de Arantxa Sánchez Vicario, marque sentencia, y ver qué pasa a partir de ahora con las nuevas promesas del deporte. 


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